YING-YANG

Es un símbolo muy antiguo que representa la dualidad, la  interacción de dos energías y su equilibrio, por lo tanto es una imagen de  armonía de igualdad pues no puede existir una cosa sin  la otra el bien y el mal, lo masculino y lo  femenino, lo positivo y lo negativo. No puede existir una cosa si la otra  y  ambos   generarían la vida.

YING: Frio  norte, oscuro la noche lo femenino, la luna el agua y la tierra, pasividad  quietud, la paz.
YANG: Caliente  sur la luz  el día, lo masculino, el sol,  el fuego y el paraíso, actividad y movimiento, la guerra.

Yin y yang  la dualidad de todo lo existente en el  universo las dos fuerzas  opuestas y  complementarias, que se encuentran en todas las cosas. Luz/oscuridad,  sonido/silencio, calor/frio, movimiento/quietud, vida/muerte, mente/cuerpo,  masculino/femenino, etc. El yin (negro) es el principio femenino, la tierra, la  oscuridad, la pasividad y la absorción. El yang (blanco) es el principio  masculino, el cielo, la luz, la actividad y la penetración.1
Según esta idea, cada ser, objeto o pensamiento posee un  complemento del que depende para su existencia y que a su vez existe dentro de  él mismo.

Amor y el yin y el yang.

Todo tiene su opuesto, aunque este no es absoluto sino  relativo, ya que nada es completamente yin ni completamente yang. Por ejemplo,  el invierno se opone al verano, aunque en un día de verano puede hacer frío y  viceversa. En el amor los caracteres opuestos se atraen se complementan.

El yin y el yang son interdependientes.

No puede existir el  uno sin el otro. Por ejemplo, el día no puede existir sin la noche. Las parejas  dependen el uno del otro en diversos aspectos desde el íntimo hasta el  cotidiano.

El yin y el yang pueden subdividirse a su vez en yin y yang.

Todo aspecto yin o yang puede subdividirse a su vez en yin y  yang indefinidamente. Por ejemplo, un objeto puede estar caliente o frío, pero  a su vez lo caliente puede estar ardiente o templado y lo frío, fresco o  helado.

El yin y el yang se consumen y generan mutuamente.

El yin y el yang  forman un equilibrio dinámico: cuando uno aumenta, el otro disminuye. El  desequilibrio no es sino algo circunstancial, ya que cuando uno crece en exceso  fuerza al otro a concentrarse, lo que a la larga provoca una nueva  transformación. Por ejemplo, el exceso de vapor en las nubes (yin) provoca la  lluvia (yang).
El yin y el yang pueden transformarse en sus opuestos.
La noche se  transforma en día, lo cálido en frío, la vida en muerte. Sin embargo, esta  transformación es relativa también. Por ejemplo, la noche se transforma en día,  pero a su vez coexisten en lados opuestos de la tierra.

En el yin hay yang y en el yang hay yin.

Siempre hay un resto de cada uno de ellos en el otro, lo que  conlleva que el absoluto se transforme en su contrario. Por ejemplo, una  semilla enterrada soporta el invierno y renace en primavera.
El yin y el yang también se pueden aplicar a algo que los  orientales realizan mucho y son las Artes Marciales, las cuales al ritmo del  dibujo del yin – yang puede hacerse musculación y estiramientos para mejorar la  flexibilidad.
Consiste en trabajar primero rotando en el sentido de las  agujas del reloj dibujando el círculo del yin – yang y su media circunferencia  en forma de “S” con lo cual hay que repetirlo dos veces tanto al  compás de las agujas del reloj como en sentido contrario.
Con todo ello se trabaja la energía que fluye por nuestro  cuerpo y calienta las articulaciones interiores y las envuelve en un calor  permanente, podemos saber si realizamos bien los ejercicios porque en las manos  se muestra en forma de calor.